viernes, 20 de diciembre de 2013

Honremos a los que ya no están



Se acercan unas fechas especiales en las que se echa en falta más intensamente a  los que ya no están entre nosotros.  En mayor o menor  medida todos tenemos seres queridos que hemos perdido y estas fiestas son tristes y nostálgicas para muchos.     Sé que es difícil evitar esa tristeza y ese pesar,  máxime si es relativamente reciente o si la persona fallecida era joven.  Eso algo mucho más difícil de asimilar.
Aun así,  nos viene bien recordar que cuando estamos con nostalgia del pasado,  de aquellos momentos en los que esos familiares y amigos estaban y nos quedamos con la tristeza de que ya no están,  entonces no estamos viviendo el momento.   ¿Y quién quiere vivir este momento?  Pueden pensar muchos pues han perdido la ilusión y las ganas de seguir en este mundo.   Quizás no estén algunos pero sí hay otros y ese vivir en el pasado es una forma de negar el presente y de no amar a los que sí están.  Sin quererlo,  los seres humanos despreciamos en cierta forma lo que la vida nos regala hoy,  los que hay hoy  en nuestras vidas porque pensamos en los que ya no están y en otros momentos que ya pasaron. 
Muchas veces les digo a las personas  cómo creen que les gustaría a ellos que estuvieran sus seres queridos cuando ellas ya no estén aquí.     Quizás esto te ayude a tener otro enfoque,  ¿cómo quieres que vivan los tuyos cuando tú te vayas?  Yo personalmente quisiera que brindaran a mi salud y que disfrutaran cada momento de la vida porque es un regalo. Que se deleitaran  recordando nuestros mejores momentos juntos y que me enviaran una sonrisa al infinito.  Seguro que ésta me llega.
En el título he utilizado la palabra honrar,  ésta puede tener muchos significados dependiendo de cada persona.  La idea que pretendo transmitir es tener presente y respetar la memoria de los que ya no están al menos físicamente entre nosotros,   a la vez que vivir el presente agradeciéndolo y valorándolo.   Muchas personas se cierran a la vida,  se alejan del mundo y estas fechas son horribles para ellas.  Sus familiares padecen mucho esta actitud pues son días de calvario.  No pueden sonreír,  ni cantar un villancico,  ni poner adornos,  ni invitar a nadie, ni ver películas de Navidad  …. Porque la vida se paralizó cuando ese ser querido se fue.     ¿Esto es honrar a tu familiar?  No se trata de hacer lo que hace todo el mundo en Navidad,  ni seguir unas costumbres porque sí,  pero  si era algo que se hacía en casa y ahora está casi prohibido,  entonces sí que puede ser recomendable hacerse esta pregunta.  
Yo he perdido a mi abuela este año,  ya no me quedan abuelos vivos, ni paternos ni maternos.  Conforme se acercan las Navidades más me acuerdo de ella y de los que se fueron antes.  Para mí aunque ya no estén físicamente,  siguen vivos en mi corazón y en mi memoria.  Les doy las gracias pues soy su herencia en gran medida, ellos siguen vivos en mí,  ellos forman parte de lo que yo soy.  Eso me satisface y me ayuda a sentirlos presentes y muy cerca. 
Sé que cuando es un familiar joven,  especialmente un hijo,  el que ya no esté es algo muy duro y un tanto anti natural pero soy de la opinión de imaginar que por un agujerillo nos están viendo y se sienten felices al vernos a nosotros sonreír y disfrutar con los que estamos ahora.  No he vivido en persona esta situación y por mucho que pueda imaginarlo,  no sé en verdad el dolor que experimentan una madre y un padre al perder a un hijo. 
A veces resulta complejo entenderlo,  pero la vida sigue siempre adelante y en nosotros está  la capacidad para elegir cómo queremos vivirla, por nosotros mismos y por los que nos rodean. 
Honremos a los que ya no están,  honremos incluso a todos los que se fueron, a la humanidad de la que descendemos y que forma parte de nosotros hoy,  démosles las gracias y tratemos de hacer las cosas lo mejor posible ahora que estamos aun aquí. 

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