Estamos acostumbrados a ir a la consulta - despacho para recibir atención psicológica, pero hay otras formas que quizás te gusten más o se adapten más a tus necesidades. Pongo algunas y si no encuentras la adecuada para ti, añádela. Gracias !!!

jueves, 23 de octubre de 2008

Ansiedad, ansiedad, ansiedad, ¿Esto se cura, doctora?

" ¿Puede usted ayudarme?; !Quíteme esto por favor! ; ¿voy a vivir así el resto de mi vida?; ¿Esto se cura doctora? ..... "

Estas son preguntas habituales que me hacen muchas veces las personas que me consultan por teléfono o que vienen a mi despacho.
La temida ansiedad, tan propia y generalizada hoy en estos tiempos parece un mal incurable, desesperante que las personas no saben cómo quitarse de encima y viajan en busca de ayuda, como si alguien les hubiera colocado esta tremenda enfermedad, y como si alguien pudiera quitársela, curársela, ....

Ayer te hablé de la teoría, de lo que dicen los libros y los expertos que es la ansiedad, sus síntomas, en qué consiste, cómo se manifiesta y demás. Toda esta información sin lugar a dudas es muy útil para aquella persona que sospecha lo que tiene o incluso ni lo sabe y ansía conocer, entender y ponerle un nombre a lo que le pasa, pero hoy me gustaria aportar además de la definición teórica, mi propia visión y opinión de la ansiedad, lo que es y cómo puedes conseguir superarla.

Nos ponemos en la situación de un caso muy común, quizas alguno se sienta identificado con este ejemplo, otros puede que no, pero para que podamos hacernos una idea, trato de utilizarlo.

Una persona lleva una vida mas o menos normal, con su familia, su trabajo, sus quehaceres, incluso con problemas o situaciones dificiles por las que incluso ya ha pasado, es más, ya está hasta mucho mejor, pues la tempestad pasó hace tiempo y ha vuelto la calma, o aparente calma.
De pronto un día, sin saber muy bien por qué nota que empieza a ponerse nerviosa, no entiende lo que le pasa, quizas son leves señales de nuestro cuerpo, quizas incluso son tan fuertes que acude a urgencias pensando que le está dando un ataque.
Para su sorpresa cuando llega alli y la reconocen, sencillamente le dice que no tiene nada, que ha sido un ataque de ansiedad.
--"¿Qué ? ¿qué es eso doctor? Oiga yo no estoy loca, no tengo ningún problema ni me pasa nada para tener semejante cosa".

A partir de aqui, depende del camino que tome esa persona, de las puertas a las que llame y de cómo asimile e interprete lo que le ocurre, podrá convertirse pese a su tremenda juventud en muchos casos en una persona dependiente de psicofármacos para toda la vida, con la etiqueta de enferma o quizas eternizarse en las consultas de psiquiatras, psicólogos y demás. Su vida puede verse seriamente afectada en todas las áreas, y a veces de manera tan sútil que ni siquiera lo percibe hasta que el mal durante años se ha ido produciendo.

Quizas piensas que estoy siendo muy alarmista, pero te aseguro que he visto a muchas personas en mi consulta y estoy completamente segura de que algo asi puede ser sencillamente una mala racha que requiere un trabajo interior o bien convertirse en un problema mucho mas grande, una bola que arrastra todo lo que está a su alcance.

Cuando la persona llama a mi puerta , no siempre sabe lo que va a encontrar, mucha veces viene con la idea de que le voy a dar una pastilla y ya está, todo se arreglará. En otras ocasiones ya viene harta de tanta medicación, de estar atontada todo el tiempo y consciente de que esto no le está ayudando mucho.
Aún así casi todo el mundo tiene la visión de que la ansiedad es un mal que algún gurú le ha metido dentro, una enfermedad que le ha tocado casi por casualidad y que debe hallar la forma de que alguien se la quite.

Pues bien, encontrarse con que la ansiedad no es más que una señal que envía nuestro propio cuerpo, ya desesperado de que no le escuches, de que no le prestes atención a tu alma, a tu yo interior, de que sigas soportando tantas cosas, de que no resuelvas tus conflictos, de que aparentes tanto de cara a los demás y tragues como una esponja todo lo que está a tu alcance sin asumirlo, ni digerirlo, ni echarlo por ningún lado.
A mi me gusta hacer la comparacion con la fiebre, que es una señal de alarma de nuestro cuerpo para informarnos de que algo está mal por dentro y hay que tomar medidas, acudir al médico.
Pues bien, cuando nuestro cuerpo empieza a enviarnos estas señales de nerviosismo, ese nudo en el estómago, esa incapacidad para dormir, esa irritabilidad, contínuos cambios de humor, temblores, mareos, nauseas y tantas cosas más que cada uno de forma muy particular experimenta, es que ya está desesperado , es que ya no sabe cómo decirte que tienes que pararte a mirarte, a tomar conciencia de lo que te pasa, de lo que te ha pasado, de lo que harás a partir de ahora .... se ha visto obligado a llegar a este extremo pues parece que sólo cuando algo físico nos pasa es cuando verdaderamente nos asustamos.

Nadie nos ha colocado esto dentro, nadie nos ha echado ningún mal de ojo y nos ha pretendido fastidiar, no ha sido la suerte ni el azar, todo depende de nosotros mismos, de nuestro yo interior y de nuestra propia mente que en muchas ocasiones nos juega malas pasadas y debemos de aprender a conocerla y a controlarla.

Aqui viene el verdadero esfuerzo, os lo aseguro, cuando alguien acude a mi y le planteo que puede contar conmigo siempre, que yo estoy para guiarle, para apoyarle, para acompañarle en el camino, pero que esto debe hacerlo el/ella mismo/a, que no hay una receta mágica, ni una pastilla, ni un método infalibre que te asegure el éxito, mas que el verdadero esfuerzo y la propia consciencia de que la ansiedad no es tu enemiga sino un timbre que llama a tu puerta y que necesitas abrirla, porque eso está ahi, y seguirá estando hasta que decidas abrirla.

Sé que abrir estas puertas, estos cajones como yo también lo llamo muchas veces, es dificil, asusta mucho y no siempre te ves con fuerzas ni con capacidad para hacerlo, pero te aseguro que es posible y que es el verdadero cambio que estás buscando , si realmente quieres superar tu ansiedad.

-- ¿Estás dispuesto/a ?

Te dejo tiempo para reflexionar sobre lo comentado hoy, y de nuevo, volveré a abrir la puerta de este tema para saber cómo podemos ser capaces de sacar todo lo que guardamos en nuestros cajones.

Saludos,

2 comentarios:

VANESA dijo...

Me ha encantado tu modo de exponer qué es la ansiedad, yo sufro desde hace meses de este mal... y tras una auténtica desesperación consigo normalizar mi vida... aunque aún sé que me queda un largo camino por recobrar tranquilidad. Apareció repentinamente y me ha inhabilitado durante 8 meses. Gracias a los psicofármacos ( que yo era reacia a tomar al principio), la terapia, ejercicio, cambios alimenticios, cambio de hábitos y muchísima fuerza de voluntad voy superando mi ansiedad, que ahora sé que la provoqué yo...por mi modo de "mal funcionar"... Ánimo a todos los que padezcan este mal, aconsejo no entrar en los foros de psicología de ansiedad dónde nadie escribe sus logros frente a esta enfermedad sino que sólo pone los síntomas y la desesperación que le adolece... esto no hace más que alimentar el trastorno. Sé que me voy a curar y voy a volver a ser yo. Lo sé y voy a luchar para ello. Un saludo y muchas gracias Luz Maria por tu artículo.

Anónimo dijo...

La verdad excelente doctora, que manera tan grandiosa y practica de explicar lo que es la ansiedad desde su punto de vista.Y yo que pensaba que era una enfermedad mental ahora entiendo que es sintoma de que hay algo mas complejo en mi propio yo interior que tengo que resolver. Gracias por compartir esta informacion.Espero muy pronto poder tener una terapia online con usted.